25.3.13

Lo que aprendí en la inconsciencia

¡Hola de nuevo a todos los Adictos! 

Como sabrán, el grupo detuvo oficial e indefinidamente sus actividades, no obstante, Dora Kuechel y José Enrique Ávila organizaron la actividad de este mes por medio del facebook. ¡Gracias a ambos!

Y la consigna de esta vez, por votación, fue UN SECRETO y como sabía que me iba a costar mucho más, decidí contar algo que no todos saben de mí, y eso se refiere a mi vida "amorosa"... y no es que sea tan interesante, sino que soy muy hermética en ese sentido, incluso con los amigos, así que, ¡aquí va!


Lo que aprendí en la inconsciencia

La primera vez que me enamoré, en cierto punto de la relación, no hubo correspondencia.
Y pasé un puñado de años preocupándome por él, viéndolo con grata pasión de vez en cuando; intentando seguir cultivando la especie de amistad que nos unía… incluso hasta imaginando lo que habría sido de nosotros si se hubiera dado algo más. O mejor dicho, lo que yo quería.
Pero difícilmente lo que uno quiere lo quiere de verdad… o suele suceder  (en el más egoísta de los casos) que, con el dolor, llega a pasarse por alto el deseo del otro. De todos modos, después de ese instante, en mi vida se presentó un período lleno de garabatos y borrones: un cúmulo de sentimientos no fermentados, una huella informe que desafió mi propia existencia… Salir de ese agujero en el tiempo, no fue tarea fácil.
Sin embargo, un día después de que me sentía desfallecer, pude superarlo. Como dije, no fue fácil, por supuesto nunca lo es. Pero de pronto me sentí abandonada por ese profundo sentimiento, dije adiós (en la inconsciencia) a esa ansia loca de quererlo junto a mí y quererme junto a él.
Pero aprendí muchas cosas a raíz de esa experiencia, cosas de mí, claro está. Aunque bueno, lo admito, también aprendí mucho de él y de su rara inclinación hacia mí, hacia mi tiempo y mis demostraciones de afecto.
Aprendí, por otra parte, sobre la aprehensión de la pertenencia en los campos del amor, y decidí que a lo largo de mi vida, sólo abrazaría a todos los amores de espíritu libre y corazón repleto.
Y al día de hoy sigo en la misma línea abstracta: quiero a los que quiero, como quiero y a los que me permiten quererles; pues si algo más tengo aprendido es el hecho de encontrarle el gusto a todos los riesgos, porque el amor es uno de los retos más grandes al que decidimos entregarnos. Que para ser un juego de azar, el juego del amor está bastante bien perfilado a través del universo, y que como al tren de la vida, nos empujamos (también a veces en la inconsciencia) a abordarlo con una pequeña mochila de contenido no revelado.

10 comentarios:

Erzengel dijo...

Ay, Athena! qué relato tan onírico! y qué bien le va el título!
Llevas razón con eso de no tener que atarse a quienes no nos corresponden, has sabido plasmar la angustia del desamor perfectamente.
Un texto trepidante, veloz, que me encantó.
Muy bueno, amiga, te quedó genial!!! amé leerte.


pd: si sigues dándome tantos mimos con tus comentarios, me harás volar por las nubes! Gracias por tus críticas sinceras. Gracias por tu amistad!

Maria O.D. dijo...

¡Hola Athena! Lo que escribiste hace sentir mucho, son como me gustan las letras, sentidas. ¡Un abrazo!

Dora Ku dijo...

Athena: Contemplar el amor desde este ángulo de la vida, nos hace ver todo en prespectiva. Así aprendemos que comenzamos amar inconcientemente. Desde luego que el resultado es el sufrimiento. Pero como no hemos amado concientemente,nos cuesta menos olvidar, aunque nos queda la experiencia y poco a poco nos volvemos más cautos.
Eso fue lo que te pasó a ti, aprendiste de la experiencia y ahora te cuesta menos manejar tus emociones, aunque eso no te garantiza que ya no vayas a sufrir. Desgraciadamente el amor es el más cruel de los juegos.
Bien por tu disertación: Doña Ku

jldurán dijo...

Athena, fantástico, me ha gustado el problema es que no se criticar sabiamente, si no me gusta lo digo y si me gusta también, me llevas muy a gusto por todo el camino, espero que no sufras mucho. Te mando un abrazo.

Athena Rodríguez dijo...

Muchísimas gracias a tod@s por sus comentarios.

Erze: es imposible no quedar encantada ante tus escritos. Has evolucionado un montón.

María OD: el halago me ha llegado :3

Dora: Querida, llevas mucha razón.

jldurán: me gusta que en tu escala de "me gusta y no me gusta", hayas calificado a mi relato como fantástico. Y vamos, no subestimes lo que puedes aportar a nuestro grupo, incluso, yo misma he aprendido prácticamente todo lo que sé de dos formas: leyendo (que es una de las cosas que más amo) y escribiendo, que es la oportunidad que me han dado grupos como el de los Adictos.

Un fuerte abrazo a cada un@de ustedes :)

María José dijo...

El amor,ese sentimiento que nos maneja a su antojo.Precioso relato

Catapzia dijo...

Del amor nadie nunca será maestro.
Me gustó mucho tu relato, me hizo recordar una que otra experiencia personal.
Cariños
Catapzia

José Antonio Castaño dijo...

Alguien alguna vez me dijo que mis relatos estaban bien pero que le faltaban emoción, alma; tenía razón. Tus escritos llenan de emoción al que los lee y eso, aunque parezca fácil, es lo más complicado. Gracias por tener la posibilidad de leerte, si tu quieres puedes aspirar a la luna, no te quedes en la tierra y haznos disfrutar como sólo tu eres capaz. Enhorabuena.

osnolasaga dijo...

¡Ay, por fin leo a alguien que ha contado un secreto propio como yo! La verdad es que leyéndote me he estado sintiendo identificada contigo. Yo también pasé por un mal periodo de amor no correspondido en el cual perdí demasiado el tiempo y un día cualquiera, descubrí que ya lo había superado.
¡Me ha gustado mucho! Has hecho que me emocionara con cada palabra. ¡Enhorabuena!

Athena Rodríguez dijo...

Muchísimas gracias a todos por compartir sus impresiones... pero sobre todo, por obsequiarme una fracción de su tiempo :)